Del caos de REDD a la idoneidad

Fecha:01/06/2016

Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del sector forestal y otros usos de la tierra, contribuyeron con 17% en 1970 y con 11% en 2010 del total mundial de emisiones de GEI; reflejando una clara tendencia mundial a la reducción de las emisiones en dicho sector.

El mecanismo de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de bosques y sus variantes (REDD-plus), descarriló el régimen climático, al articular las actividades de reforzamiento de sumideros de carbono biogénico con esquemas de compensación de emisiones fósiles.

Para contrarrestar las críticas a las iniciativas de REDD-plus por su dudosa contribución a la mitigación efectiva, y por sus impactos negativos locales, se ha recurrido al «reetiquetado» para ocultar sus falencias y ganar aceptación pública.

El gobierno salvadoreño consignó en la Contribución Prevista y Determinada a nivel Nacional al Acuerdo de París, metas de conservación de cobertura arbórea de 27% y de incremento de reservas forestales de carbono de 25% del territorio nacional en 2030; las cuales no deberán utilizarse para compensar emisiones en el marco del Reto de Bonn, vía REDD-plus, para evitar la doble contabilidad del carbono.