Migración laboral y lucha social en la era Trump : El caso de Guatemala, El Salvador y Honduras

Fecha:11/08/2017

En las últimas 4 décadas, la población inmigrante centroamericana, proveniente principalmente de Guatemala, El Salvador y Honduras, ha pasado de ser una mínima parte de la población inmigrante total en Estados Unidos a constituirse en una presencia significativa, con características y desafíos propios. Actualmente 7% de los y las inmigrantes en Estados Unidos provienen de Centroamérica, y en Washington DC, uno/a de cada siete inmigrantes es salvadoreño/a.

Casi la mitad de la población inmigrante centroamericana en Estados Unidos se encuentra en situación indocumentada. El Estatus de Protección Temporal (TPS por sus siglas en inglés) ofrece protección contra la deportación y permisos de trabajo a 204 mil salvadoreños/as y 61 mil hondureños/as, pero no se ofrece a los Guatemaltecos/as.

Los trabajadores y las trabajadoras inmigrantes de Centroamérica laboran principalmente en empleos poco remunerados en el sector de los servicios. Existen casos de líderes y lideresas sindicales centroamericanos/as, principalmente en los sindicatos de servicios, y la presencia centroamericana en el movimiento sindical estadounidense crece día con día. Como resultado, varios sindicatos, como SEIU (servicios) y UFCW (alimentación y establecimientos comerciales) están implementando programas de apoyo legal a trabajadores y trabajadoras inmigrantes.

Sin embargo, los retos durante la administración Trump son inmensos. En lo inmediato, las y los trabajadores inmigrantes y sus aliados buscan defender las ciudades santuarios de los ataques presupuestales del gobierno federal y protegerse de las redadas de migrantes. Asimismo, el movimiento sindical estadounidense debe seguir siendo un baluarte en la defensa de los derechos de todas y todos los trabajadores, incluyendo los y las inmigrantes.